Existen personas que sienten placer mientras miran a sus parejas en el acto sexual, otros prefieren cerrar los ojos y tener los párpados cerrados y también se encuentran los que además de tener los ojos cerrados, se encuentran en un profundo y plácido sueño. ¿Te gusta tener sexo con tu pareja mientras que permanece dormida? Entonces padeces somnofilia. Si no sabes de que hablamos, léelo a continuación.

La somnofilia es considerada una parafilia en la que excitarse y llegar al orgasmo se logra mediante las caricias y el contacto sexual con una persona que está dormida. Las personas que sienten este placer suelen tener sueños eróticos con personas dormidas y, normalmente la resistencia al toqueteo y sobeteos si alguien duerme junto a ellos es muy baja. Esta parafilia puede ser totalmente consentida. Sí, así es, muchas parejas acuerdan tener sexo mientras alguno de ellos duerme.

En esta parafilia, el somnofílico siente el placer de la vulnerabilidad de la persona que está durmiendo, creyéndose controlador sobre el que dormita ya que puede hacer lo que quiera sin que su pareja se percate, también el morbo de que la otra persona se despierte juega un papel importante. Puede ocurrir tanto en mujeres como en hombres porque cuando dormimos se alcanza un estado de tumescencia (órganos sexuales excitados) que alcanza 1 hora y 30 minutos de sueño. Con frecuencia la personas somnofílica se excita en estos momentos y empieza a realizar sexo oral y caricias.

La somnofilia es una parafilia

La somnofilia es una parafilia

Desde el punto de vista psicológico, cuando se habla de filias se usa para referirse a atracciones por cosas concretas o situaciones. Se trata de una tendencia obsesiva que sucede en una concreta situación o circunstancias personales. En cambio, cuando se hacen referencias a las parafilias, se habla de la conducta sexual en la que el placer lo provoca una cosa u actividad que no es el coito en sí mismo. Por ello, las personas con parafilias requieren vivir ciertas situaciones o ver un objeto determinado para poder tener placer.

Otro concepto parecido es la hipnofília, en la que la persona se siente atraída por personas que duermen, pero existe la diferencia de que el el hipnofílico solo consigue tener placer masturbándose, sin tener que tener contacto físico con su pareja dormida. También existe una clara diferencia con la sexomnia, que hace referencia al trastorno de las personas que estando dormidas buscan tener sexo, parecidas a los sonámbulos, incluso tampoco recuerdan lo que hicieron al día siguiente.

Algunas personas hablan de la somnofilia como una desviación sexual. Sin embargo, si se practica con consentimiento puede convertirse en un juego morboso lleno de fantasía y pasión. Lo mejor es poder comunicarlo con la pareja, tener una idea de su opinión acerca de cómo se sentiría si se despertarse mientras le masturban, le hacen sexo oral o le penetran. Mejor no hablarlo en caso de que la persona sea una desconocida o nunca ha mantenido relaciones con ella.

¿Cómo disfrutar de la somnofília con consentimiento?

Si alguien tiene ganas de disfrutar contigo de esta práctica o tienes pareja, contáis con diferentes alternativas para comenzar. Sin excepción, lo ideal es simularlo, háblalo con tu compañero/a sexual y proponlo unas horas antes para explicarle personalmente con susurros o si no está presente, enviándole un sms muy caliente, lo que quieres hacer, recordándole que mientras se haga el dormido/a no puede responderte. Es importante llegar a un acuerdo porque puede que pase algo que a tu compañero/a sexual no le guste y también te impida terminar con la simulación.

Somnofilia con consentimiento

Somnofilia con consentimiento

Algunas personas hablan de la somnofilia como una desviación sexual. Sin embargo, si se practica con consentimiento puede convertirse en un juego morboso lleno de fantasía y pasión. Lo mejor es poder comunicarlo con la pareja, tener una idea de su opinión acerca de cómo se sentiría si se despertarse mientras le masturban, le hacen sexo oral o le penetran. Mejor no hablarlo en caso de que la persona sea una desconocida o nunca ha mantenido relaciones con ella.

Apariciones literarias y cinematográficas

El que algunas personas tengan la fantasía de tener sexo con una persona que duerme no es novedad ni extraño, la somnofilia es una de las protagonistas en la novela “La Casa de las Bellas Durmientes” escrita por Yasunari Kawabata, un escritor japonés que sirvió de inspiración a la novela “Memoria de mis Putas Tristes”.

En el cine también ha aparecido esta fantasía sexual, “La Mala Educación” y “Hable con Ella” del director Pedro Almodóvar representan la somnofília con escenas de relaciones sexuales sin consentimiento, en la primera un chico hace una felación y después una penetración anal a otro chico y, en la segunda un enfermero abusa sexualmente a una mujer.

Aunque la somnofilia con consentimiento sea marcada como una tendencia sexual y ser un acto excitante, esta práctica puede ser considerada como parafilia sin se realiza sin el consentimiento. Algunos suelen hacerla con personas muertas o enfermas.

Un caso extremo de la somnofilia puede ser tener sexo con personas sin pleno uso de sus capacidades por la toma de drogas o con personas dormidas desconocidas.

¿Cómo comenzar a practicar la somnofilia?

Puedes realizar un esquema siguiendo detalladamente estos pasos:

  1. Mientras estás dormido/a, comenzaré por…
  2. Cuando haya acabado, seguiré con…
  3. Acariciaré tu cuerpo entero.
  4. Te pondré boca abajo y…

El como acabe la práctica dependerá de las dos personas, hay algunos a los que les pone que la persona despierte paulatinamente desde que comienza el acto sexual y otras a las que les gusta que no se despierte durante el tiempo que tengan sexo, o solamente al final cuando hayan llegado al orgasmo. Lo más fundamental es que las dos personas estén cómodas y lo disfruten.