Los comportamientos sexuales cambian y la mayoría de las personas lo perciben como perversiones o aberraciones de la naturaleza. Muchas de las parafílias, entre ellas la dacrifília, están ligadas a comportamientos delictivos graves, como justificación podemos nombrar los foros donde se hablan de estos comportamientos extraños sexuales y que son los más visitados en Internet.

¿Qué es la dacrifília?

La dacrifília es una filia de las más raras de las que practican o sufren las personas que pueden alcanzar la excitación por ver llorar a su pareja. Son personas que no requieren ni practicar sexo, solamente con ver llorar al compañero sentimental pueden encontrar el placer.

Los psicólogos aluden la dacrifilia como una involución en la conducta sexual del ser humano. Señalan problemas graves, problemas no superados y rasgos de personalidad que se manifiestan claramente cuando quieren tener seco y no pueden hacerlo sin tener todos los recursos a mano.

Las personas parafílicas, en los casos más extremos como puede ser la pedofília, llegan a ser psicópatas considerados y no tienen fin. La gran parte de las parafílias se determinan en la infancia y pubertad. Son muchos los factores que pueden incidir en estas conductas.

Problemas de la infancia con familia o progenitores, que pueden provocar que la persona confunda la sexualidad con sentimientos contradictorios de la figura paterna o materna. Complejos, impotencias e inseguridades que casi nunca pueden desaparecer de lamente del parafílico.

Otro dato importante es que los casos de dacrifília son 10 veces más comunes en hombres que mujeres. Se controlan y lo callan y las personas que lo padecen viven para esta parafília.

dacrifília

Suelen realizar actividades, tareas o entretenimientos que les lleven a sus gustos sexuales. No tienen consciencia de que tienen un problema, pero no quieren tratarse psicológicamente. La sexualidad “normal” no aparece por su mente y en la mayoría de los casos sienten culpabilidad.

Uno de los problemas más importantes es que las parafília, y en el caso que tratamos, la dacrifília, no tienen un tratamiento eficaz, ni el psicoanálisis ha logrado llegan al fondo de la cuestión en las personas que padecen alguna parafília. La representación más extrema es cuando se llega a cometer delitos sexuales, y nunca paran de hacerlo llegados a este punto.

¿Es sadismo la dacrifília?

Este desorden en el carácter sexual influye en cualquier parafília en la que se siente placer al ver a otra persona humillada, por lo que la dacrifília es considerada sadismo. Por ello que los que la padecen tienen que provocar humillación o dolor para provocar el llanto en la otra persona.

El tablero de poder en el que el amo es el que domina y gestiona la respuesta de la persona que es sumisa provoca en algunos una excitación sexual máxima.

En casos peculiares puede ser que aparezca la dacrifília pasiva, en la que una tercera persona en escena, que observe la situación de sumisión y dominación, se excite con las lágrimas del sumiso aunque no sea el que provoque ese llanto.

Las personas que experimentan la dacrifília pueden incluso llegar al orgasmo con las lágrimas de la otra persona, incluso dependerá del llanto de su compañero influirá en la intensidad del orgasmo. Por eso esta parafília es considerada un desorden psicológico que es manifestado sexualmente. Una persona dacrifílica intentará que la otra persona se sienta humillada física o verbalmente para lograr una excitación sexual mayor. Puede suceder que las dos personas disfruten del acto sexual, siempre que el sumiso que sienta humillación practique el sadomasoquismo.

El director Mark Griffiths de  la universidad de psicología de Nottinghham de Reino Unido ha investigado en varias ocasiones sobre las parafílias, en especial sobre la dacrifília.

Este comportamiento desordenado se basa en que quién lo sufre solamente puede excitarse con el llanto de su pareja y, aunque tradicionalmente se relacionó con el sadismo y señala potencialmente la presencia de masoquismo, el doctor Griffiths amplía el concepto y muestra la dacrifília como una extensión de la conducta normativa humana en relación a las lágrimas. Significa que se tiene el deseo de atender y confortar a la persona que llora.

Dacrifilia

Para llegar a esto investigó foros en Internet de dacrifílicos, los cuáles le aportaron informaciones muy suculentas. En general, pudo concretar dos tipos diferentes que hay en la comunidad de esta parafília, los sádicos  dacrifílicos y los dacrifílicos voyeristas. La clasificación final es esta:

  • Dacrifílicos sadomasoquistas y dacrifílicos emocionales.

  • Dacrifílicos sádicos y dacrifílicos masoquistas.

  • Dacrifílicos activos y dacrifílicos pasivos.

Puede ser que el contraste entre inclinaciones emocionales y sadomasoquistas de la dacrifilía sea de gran interés, pues ambos extremos tienen sus singularidades y son contrapuestos, pues los dos se sitúan en experiencias sexuales humanas diferentes. Además, existe un potencial de masoquismo y sadismo, intereses activos y pasivos de la dacrifilia que hace referencia a que un comportamiento sexual fuera de la “normalidad” muy variable como para seguir con un estudio más concreto del mismo.

Mini relato de una dacrifílica

-¿Por qué ríes cuando lloro?

-Es que me gusta verte triste.

-¿Y eso?- Dijo, ella secándose las lágrimas con la manga larga de su camisa.

-Pareces decaída. Siento que necesitas mi apoyo y me apetece abrazarte.

-Pero… sabes que te quiero y también necesito de ti cuando me siento feliz.

-Ya, ya.. Lo sé.

Se inclinó sobre ella y le apretó un poco más hasta ver brotar su llanto de nuevo. Después, se dirigió lentamente hacia sus oídos para susurrarle: ojalá fuese más sencillo.